miércoles, 19 de febrero de 2014

Resumen: Del libro Estado Docente. 
Autor: Luís Beltrán Pietro Figueroa
Por : Fernández, Gregusmary     
Facilitador: Prof. José Camejo


La educación en Venezuela en los últimos años, ha intentado buscar la transformación de los individuos en donde se enmarque la formación integral, general y democrática, donde diferentes pensadores han formulado ideas que tratan de encaminar estos objetivos. El maestro Luís Beltrán Pietro Figueroa, se inscribe como unos de los intelectuales más influyentes en la Venezuela del siglo XX. La obra escrita de Prieto es amplia; a través de su lectura se analizan sus ideas con relación a los fundamentos de la democracia, su interpretación de la realidad, y sus posturas frente a la educación, la política y el nacionalismo como actitud digna de los pueblos latinoamericanos.
Asimismo, en ella domina su interés por superar la situación política, socio-cultural y educativa de América Latina y en nuestro país  en particular, siendo la educación escolar el medio más idóneo para ello, promoviendo la educación social.
En su libro Estado Docente, publicado en 1984, donde expuso su pensamiento político-educacional. Es precisamente este texto el que constituye la fuente principal para el desarrollo del presente  trabajo. Se puede decir; que, la educación fue una de las preocupaciones de mayor interés del maestro; quizás fue su principal eje como político, escritor y preocupante por los intereses de la nación unido con los propósitos de fortalecer el Estado nacional venezolano, democrático, regido por  la justicia social.
Recordemos su participación en la redacción de la Constitución venezolana de  1947 y en la Ley Orgánica de Educación Nacional, promulgada durante el año siguiente (1948), en las cuales se recogió su pensamiento al establecer los principios de universalidad, gratuidad, obligatoriedad y laicidad de la educación escolar, ideas expuestas años después en De una  educación de castas a una educación de masas (Prieto, 1951).
Arturo Uslar ejerció el magisterio en Venezuela, Cuba, Honduras y en Costa Rica; fue Jefe de la  Misión de la UNESCO en este país. En nuestro país fue Maestro de Educación Primaria, Profesor  de Educación Media y de la Escuela Normal y Ministro de Educación; después de 1958 estuvo a cargo de la Cátedra de Filosofía de la Educación en el Instituto Pedagógico de Caracas y en la Escuela de Educación de la Universidad Central de Venezuela.
Tuvo una fecunda producción intelectual, que se manifestó en numerosos artículos y libros en los cuales trató cuestiones de la actualidad de la educación centroamericana y venezolana y propuso soluciones a las problemáticas  confrontadas, con una concepción social y democrática enmarcándose, siempre, en la defensa del Estado-docente.
Para Prieto, el maestro es un intelectual cuya labor y responsabilidad deben trascender su labor en el aula y en la escuela. La situación educacional y sociocultural de nuestros países, y en particular de Venezuela, requería que el maestro, además de su actividad en el aula, se ocupara  también del trabajo comunitario, convirtiendo así la Escuela «en una agencia activa de la comunidad y el mismo maestro en un líder de esta comunidad.
El Estado Docente, el ejemplar encontrado fue impreso en las Ediciones de la Fundación Luis Beltrán Pietro Figueroa, (2006), donde la presentación fue realizada por Aristóbulo Isturiz Almeida, Ministro de Educación y Deporte para la época. Donde expone la revisión, debates, y polémicas que ha generado la tesis de la intervención del Estado en la educación y que hoy en día se escucha con mayor fuerza, también realiza una revisión de nuestra historia educativa y como el Estado ha visto a la educación, menciona “hasta ahora nadie como él ha defendido el derecho y el deber del Estado a dirigir la educación con tanta coherencia conceptual y política” (p. XIX).
Asimismo; este libro contiene a manera de introducción un ensayo titulado “Una educación para América Latina,” en ella expresa “La educación en América Latina ha vivido de prestado. De las naciones colonizadoras tomó los principios y las formas del quehacer pedagógico” (p.4, 5).
El autor señala que nuestro sistema educativo estuvo influenciado por valores contenido por los conquistadores del hombre europeo, para luego por medio de la industrialización hasta nuestro días. Por lo que propone realizar una toma de conciencia a la integridad educativa, asimismo señala que desde la conquista y la colonización, la educación era recibida solamente para una clase privilegiada y que esta situación alcanzo para América Latina en los día del doctor Pietro Figueroa.
El autor describe la situación en la educación primaria, media, superior y adulta, y sus realidades; el gran índice de deserción, el bajo rendimiento y la repitencia.  Hace referencia que la educación debe ser el camino principal para encaminar y  fomentar los valores que contribuye al país en calidad de una educación.
En cuento a la idea central de la obra esta se refiere, como el autor en una recurrente preocupación por el desarrollo pleno del hombre, concibe al Estado como una unidad jurídico-social que contempla la forma y organización de la sociedad, de su gobierno y el establecimiento de normas de convivencia humana.
Su tesis del Estado Docente, se puede entender por ello la filosofía que compromete a todo Estado a orientar su educación desde la perspectiva ideológica sobre la cual se fundamentan sus instituciones. De allí que un Estado democrático, por imperativos políticos y sociales, necesariamente tendrá que propiciar una educación democrática. Sumado a esto, el Estado debe asumir plena responsabilidad en materia educativa, para lo cual debe garantizar los recursos humanos y económicos necesarios para garantizar el acceso y la permanencia del pueblo en el sistema educativo.
El maestro Prieto Figueroa aprueba la intervención del Estado en la educación del país en función de la orientación política, no sólo en la formación académica, sino en la formación moral, señala:
El Estado interviene, por derecho propio, en la organización de la educación del país, y orienta, según su doctrina política, esa educación. Depende la orientación de una escuela de la orientación política del Estado. Si el Estado es fascista, la escuela es fascista. Si el Estado es nazista, la escuela es nazista. Si el Estado es falangista, la escuela es falangista. Y si el Estado es democrático, la orientación de la escuela necesariamente tiene que ser democrática. En efecto, en toda sociedad la educación sirve a elevados fines sociales, pero no le corresponde fijar autónomamente sus propias metas. Obedece su orientación a la sociedad donde actúa (pp.26-27).
Desde su perspectiva el Estado “es la unidad jurídica de los individuos que constituyen un pueblo que vive al abrigo de un territorio y bajo el imperio de una ley, con el fin de alcanzar el bien común” (p.33). En las cuales se fundamentó para  desarrollar su concepción de una educación democrática. Prieto tuvo una interpretación positiva y  progresista del autor nombrado y percibió que en nuestro medio el Estado-docente y la educación laica eran los fundamentos para lograr una educación democrática, la cual iba unida a la obligatoriedad, universalidad y gratuidad de la educación escolar.
Entre las conclusiones alcanzadas está, entre otras, la caracterización de sus ideas a favor de una educación verdaderamente democrática, el compromiso del intelectual con las nobles aspiraciones de los pueblos, y su agudeza para estudiar la realidad venezolana, y para lograr la superación de factores que obstaculizan el desarrollo técnico y cultural deseado para la patria venezolana y latinoamericana.
Luís Beltrán Prieto Figueroa fue un eminente pedagogo que supo unir su pensamiento con su práctica en la defensa y justificación del estado-docente y para lograr una educación publica laica, universal, gratuita y obligatoria.
Además, fue un entusiasta promotor de la Escuela Nueva y de las innovaciones educacionales que de ésta se derivaron. A través de toda esta información debemos entender que la educación es un derecho que todos tenemos como personas y el estado es el encargado de promover esta formación en cada uno de los ciudadanos para que formen el futuro del país a través de la transmisión de valores, formando así el buen ciudadano que sea feliz, responsable, consciente y libre.
Es importante que todos conozcamos las ideas de Luís Beltrán Prieto Figueroa quién fue uno de los más influyentes intelectuales de Venezuela en el siglo XX y que las tomemos para la formación de una educación verdaderamente democrática, donde el intelectual ayude a cumplir las aspiraciones de los pueblos.

Referencias Bibliográficas:
 Prieto Figueroa, Luís Beltrán (1960). El concepto del líder; El Maestro como líder. Caracas: Editorial Arte.
Prieto Figueroa, Luís Beltrán (1960). El concepto del líder; El Maestro como líder. Caracas: Ediciones de la Fundación Luis Beltrán Pietro Figueroa.

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